miércoles, 26 de noviembre de 2014

Erupción del Monte Santa Helena en 1980

La erupción del Monte Santa Helena en 1980 fue una de las erupciones volcánicas más catastróficas del siglo XX (IEV = 5, es decir, 1,2 km3 de material expulsado). La explosión ha sido la mayor de todas las ocurridas enEstados Unidos, superando en volumen de material expulsado y en poder destructivo a la explosión de Lassen Peaken California, en el año 1915. La explosión fue precedida por dos largos meses de terremotos y expulsiones de vapor, causados por una inyección de magma en una zona de escasa profundidad bajo la montaña, que dio lugar a la fractura de la cara norte del monte Santa Helena. El 18 de mayo de 1980 a las 8:32 a.m., un terremoto sacudió la tierra y la debilitada cara norte se desplomó repentinamente, liberando gran cantidad de gaseslava y rocas calientes que volaron hacia el Lago Spirit tan rápido como tardó la cara norte en desplomarse.
Una gran columna de cenizas volcánicas comenzó a elevarse hacia la atmósfera. Dicha ceniza llegó a depositarse en 11 diferentes estados de EE. UU. Al mismo tiempo, la nieve, el hielo y varios glaciares enteros del monte Santa Helena comenzaron a fundirse, formando una serie de largos lahares que alcanzaron el río Columbia. Durante los siguientes días se produjeron pequeñas erupciones y solo una de gran magnitud, aunque no tan destructiva como la primera. Cuando la ceniza por fin se asentó, se pudieron contabilizar los daños sufridos: 57 personas (entre ellas el posadero Harry Truman y el geólogo David A. Johnston) y miles de animales murieron, cientos de kilómetros cuadrados de terreno fueron totalmente arrasados, más de mil millones de dólares en daños materiales y el Monte Santa Helena con un inmenso cráter en su cara norte (antes la "cara graciosa"). Toda el área fue más tarde protegida y convertida en el Mount St. Helens National Volcanic Monument.

El monte Santa Helena visto desde un monitor en la cornisa de la montaña. Se puede observar el cono de devastación, el inmenso cráter abierto en la zona norte y los restos de lava solidificada tras la erupción en el interior del cráter. La pequeña foto de la izquierda fue tomada desde el Lago Spirit antes de la erupción y la pequeña foto de la derecha fue tomada después de la erupción y aproximadamente desde el mismo lugar. El Lago Spirit también puede verse en la imagen mayor, así como otros dos volcanes de la misma cordillera.


Acontecimientos previos al desastre

El 16 de marzo de 1980 comenzó con una serie de pequeños terremotos, cuyo origen parecía residir en los movimientos del magma que estaban sucediendo en las profundidades del volcán Santa Helena. El 20 de marzo a las 3:47 p.m. según el huso horario estándar del Pacífico (UTC-8) (de aquí en adelante el tiempo corresponderá a este huso horario) otro terremoto de 4,2 en la escala de Richter, con epicentro bajo la cara norte del monte Santa Helena, ponía en evidencia la actividad del volcán tras 123 años de silencio. Una serie de pequeños terremotos fueron saturando poco a poco todos los sismógrafos de la zona hasta alcanzar los valores máximos entre el 25 de marzo y los dos días siguientes (se recogieron un total de 174 terremotos de 2,6 o más en la escala de Richter durante esos dos días). Posteriormente, terremotos de 3,2 o más se fueron sucediendo cada vez de forma más frecuente entre abril ymayo. A principios de abril, la media era de cinco terremotos de 4 grados o más por día, pero en la semana anterior al18 de mayo la media rondaba los 55 terremotos por día. Inicialmente, no había evidencias directas de una futura erupción, pero los pequeños terremotos causaron avalanchas de hielo y nieve que fueron observadas desde el aire.
El 27 de marzo a las 12:36 p.m., se produjo una explosión freática (o quizás dos simultáneas) que expulsó pedazos de roca del interior del cráter, generando así un nuevo cráter de 76 m de ancho y una columna de humo y cenizas de unos 1.800 m de alto. También por estas fechas, se produjo una gran fractura de 4.900 m de largo que cruzaba toda la cima de la montaña de este a oeste. Estos sucesos fueron seguidos por más terremotos y una serie de explosiones de vapor de agua que enviaron más ceniza al exterior. La mayor parte de esta ceniza se fue depositando en torno a 5-19 km a la redonda desde la zona de expulsión, pero algunos restos alcanzaron el sur de Bend (Oregón) a 240 km, y el este de Spokane (Washington) a 459 km.
El 29 de marzo podía verse un nuevo cráter formado y una llama azul oscilando entre los dos cráteres, originada probablemente por la liberación de gases inflamables del volcán. La electricidad estática creada por las nubes de ceniza que descendían por la ladera de la montaña generaron rayos eléctricos de hasta 3 km de largo. El 30 de marzo se reportaron hasta 93 amagos de erupción y el 3 de abril se detectaron los temblores armónicos que suelen preceder a las erupciones volcánicas, lo cual disparó las alarmas de los geólogos y movió al gobernador a declarar el estado de emergencia.

Foto tomada por el equipo de la USGS el10 de abril.
El 8 de abril ambos cráteres se fusionaron, creando uno mayor de 520 m por 260 m. Un equipo de la USGS determinó, en la última semana de abril, que una sección de la cara norte del monte Santa Helena de 2,4 km de diámetro estaba desplazado unos 82 m. Durante finales de abril y principios de mayo esta grieta se fue haciendo cada vez mayor, a un ritmo de 1,5-1,8 m por día. A mediados de mayo ya se extendía unos 120 m por toda la cara norte. A medida que la grieta iba avanzando hacia el norte, la cima de la montaña se iba hundiendo progresivamente, formando un complejo denominado graben. Los geólogos anunciaron el 30 de abril que el derrumbamiento de la cara norte era el peligro más inmediato, ya que esto podría desencadenar una erupción. Todos los cambios producidos en la forma del volcán estaban relacionados con el aumento de volumen de 125.000.000 m3 sufrido por la montaña desde mediados de mayo. Este aumento de volumen coincidía probablemente con el volumen de magma que estaba presionando y deformando la superficie del volcán. Cuando todo el magma se mantiene bajo tierra y no es visible desde el exterior como ocurría en este caso, se denomina criptodomo. Por el contrario, en un lava domo la lava se encuentra en la superficie.

Foto donde se puede observar la grieta de la cara norte el 27 de abril.
El 7 de mayo se produjeron erupciones similares a las sucedidas en marzo y abril, y durante los siguientes días la grieta de la cara norte alcanzó unas tremendas dimensiones. Hasta este punto, toda la actividad se limitó a la cúpula de la cima. Un total de 10.000 terremotos fueron registrados antes de la gran erupción del 18 de mayo, la mayoría concentrados en una pequeña zona de 2,6 km, justo debajo de la grieta de la cara norte. Todas las erupciones visibles cesaron el 16 de mayo, lo cual redujo el interés del público y el número de espectadores en la zona. Pero, sin embargo, el 17 de mayo, la presión pública forzó a los oficiales al cargo, a permitir la expedición de un pequeño grupo de gente al interior de la zona de peligro. Otra excursión fue programada para las 10 de la mañana del día siguiente. Al serdomingo, se evitó que más de 300 leñadores estuvieran trabajando en la zona. Se estima que, justo antes de la erupción, el volcán había recibido unos 0,11 km3 de magma, cuya presión forzó el desplazamiento de 150 m de la sección de la cara norte de la montaña, y calentó todo el sistema de aguas subterráneas del volcán, causando explosiones de vapor de agua.

Derrumbamiento de la ladera norte de la montaña


Secuencia de eventos sucedidos el 18 de mayo.
El 18 de mayo a las 7:00 a.m., el vulcanólogo de la USGS David A. Johnston, tras pasar toda la noche del sábado en su puesto de observación a unos 10 km al norte de la montaña, transmitió por radio los últimos datos de las medidas obtenidas por láser. Según estos datos, la actividad del monte Santa Helena no mostraba ninguna variación respecto del patrón que había seguido durante el último mes. Las lecturas acerca de la tasa de movimiento de la grieta, las emisiones de dióxido de azufre gaseoso y la temperatura de superficie no revelaban ningún cambio que pudiera indicar una erupción catastrófica.

Depósito de escombros del derrumbe en el valle de la vertiente norte del Toutle River.
A las 8:32 a.m., sin previo aviso, un terremoto de magnitud 5,1 en la escala de Richter, con epicentro justo debajo de la ladera norte de la montaña, fue el responsable del derrumbamiento de parte de la montaña, aproximadamente unos 7-20 segundos tras su inicio. Tras escindirse, el fragmento de montaña alcanzó una velocidad de 175-250 km/h en su descenso a través del brazo oeste del Spirit Lake y una parte chocó contra un pico de 350 m de altura, unos 9,5 km al norte. Algunos fragmentos se esparcieron por la cornisa de la montaña, pero la mayoría fueron arrastrados 21 km por el Toutle River, para terminar acumulándose en la zona del valle del río, formando una pila de escombros de 180 m de profundidad. El área cubierta se estimó en 62 km2 y el volumen total depositado se calculó en unos 2,9 km3, lo que le convierte en uno de los mayores corrimientos de tierra registrados en la historia.
La mayor parte de la ladera norte del monte Santa Helena se había convertido en un depósito de escombros de 27 km de largo y una media de 46 m de espesor, siendo mayor su espesor a 1,6 km bajo el Spirit Lake y menor en su zona oeste. Toda el agua del Spirit Lake fue desplazada temporalmente en forma de olas de 180 m de altura, que impactaron contra una cordillera en el norte del lago. Esto causó una nueva avalancha de escombros, que cayeron sobre la cuenca del lago y provocaron un ascenso de unos 60 m del nivel de agua del lago. El movimiento de regreso del agua a su cuenca fluvial original arrastró los miles de árboles derribados por la ola de calor, gas, rocas y ceniza, que habían asolado la zona segundos antes del derrumbe (véase el siguiente epígrafe).

Flujos piroclásticos

Inicio de la explosión lateral


Simulación por ordenador en la que se puede apreciar el derrumbamiento del 18 de mayo, en verde, seguido de los flujos piroclásticos, en rojo.
Tras el derrumbamiento de la ladera norte el magma tipo dacita que se alojaba en el cuello del monte Santa Helena quedó repentinamente expuesto a una presión mucho menor, lo que produjo una devastadora explosión de gases, roca medio fundida y vapor de agua, unos segundos después del derrumbamiento. Las explosiones se produjeron a lo largo del rastro dejado por el derrumbe, produciendo un bombardeo de rocas en dirección norte, que fue acompañado de flujos piroclásticos de gases calientes, ceniza, piedra pómez y restos de roca pulverizada que adquirieron un aumento progresivo de velocidad desde 350 km/h hasta 1.080 km/h (es posible que sobrepasaran brevemente la velocidad del sonido).
Los materiales expulsados en los flujos piroclásticos adelantaron a la avalancha de rocas, extendiendo su área de devastación hasta una superficie de 37 km por 30 km. Aproximadamente, unos 600 km2 de bosque fueron arrasados, pero el extremo calor al que fue sometido la zona produjo la muerte de árboles más alejados. Toda esta serie de eventos debieron de suceder en no más de 30 segundos, pero la onda expansiva que se generó en dirección norte y la nube consecuencia de la explosión debieron continuar durante un minuto más.
El material supercaliente que cayó en el Spirit Lake y en la vertiente norte del Toutle River convirtieron el agua en vapor, produciendo una segunda explosión que se oyó en puntos tan lejanos como Columbia BritánicaMontanaIdaho y el norte de California. Curiosamente, algunas áreas más cercanas a la erupción (PortlandOregón) no escucharon dicha explosión. Esta zona fue llamada la "zona tranquila" y se extendía a lo largo de unos cuantos kilómetros desde el volcán. Esta área silenciosa se creó debido a la compleja respuesta de las ondas sonoras de la erupción a los cambios bruscos de temperatura, a los movimientos del aire entre las diversas capas de la atmósfera y, en menor medida, a la topografía local de la zona.

Resultado de la explosión lateral

La muestra más visible de la actividad del volcán tras su erupción fue la inmensa nube de ceniza en el cielo, expulsada desde la zona norte del monte Santa Helena. La explosión lateral, cargada de rocas y restos volcánicos, causó una amplia devastación alcanzando los 30 km de distancia en dirección norte desde el volcán. El área afectada por el volcán puede subdividirse en 3 zonas concéntricas:

Coche del fotógrafo Reid Blackburn tras la erupción.
  1. Zona de influencia directa: correspondía a la zona más interna y más cercana al volcán, abarcando aproximadamente un radio medio de 13 km. Delimitaba un área en la que todo, ya fuera natural o artificial, fue desintegrado o expulsado al exterior de dicha zona.
  2. Zona de canalización: correspondía a una zona intermedia que se extendía hasta los 30 km desde el volcán. Elflujo piroclástico arrasó toda esta área a su paso, siendo canalizado en cierta medida por la topografía del terreno. En esta zona, la fuerza y la dirección de la explosión quedaron totalmente en evidencia gracias al alineamiento paralelo de los árboles derribados, todos cortados por la base del tronco, como si fueran briznas de hierba cortada por una guadaña. Esta zona también fue conocida como la "zona del árbol caído".
  3. Zona incinerada: también llamada "zona de muerte de pie", correspondía al extremo más externo y alejado del área de impacto. Delimitaba una zona donde los árboles quedaron en pie, pero chamuscados por los calientes gases de la explosión. Posteriores estudios indicaron que una tercera parte de los 188 millones de m3 de material expulsado era lava nueva, y el resto eran fragmentos de roca antigua.
Cuando el flujo piroclástico se encontró con su primera víctima humana, aún estaba a 360 °C e iba acompañado de gases sofocantes y material incandescente. La mayoría de las 57 personas que perdieron la vida el día de la erupción murieron por asfixia, pero unos pocos murieron quemados. El posadero Harry Truman quedó enterrado bajo decenas de metros del material arrastrado por la avalancha. El vulcanólogo David A. Johnston fue otro de los fallecidos, al igual que Reid Blackburn, un fotógrafo de National Geographic.

Flujos de lava posteriores a la erupción

Tras la erupción, las emisiones de material piroclástico que se produjeron desde la brecha creada por el derrumbe fueron en su mayoría de origen magmático, y en menor proporción de fragmentos de rocas volcánicas preexistentes. Los depósitos resultantes formaron unas estructuras en forma de abanico que seguían un patrón de hojas, lenguas y lóbulos superpuestos entre sí. Durante la erupción del 18 de mayo se produjeron por lo menos 17 emisiones de flujo piroclástico separadas en el tiempo, cuyos volúmenes de agregación rondaban los 208 millones de m3.
Los depósitos de flujo y material piroclástico se mantuvieron aún a 300-420 °C, dos semanas después de la erupción. Las erupciones secundarias de vapor de agua alimentadas por este calor produjeron hoyos en la zona norte de los depósitos del material piroclástico, al sur del Spirit Lake y a lo largo de la zona superior de la vertiente norte del Toutle River. Estas explosiones de vapor de agua continuaron de forma esporádica durante meses tras el asentamiento de todo el material volcánico, y por lo menos una tuvo lugar un año después, el 16 de mayo de 1981.

Crecimiento de la columna de ceniza


Imagen donde se puede apreciar la zona proximal de la columna de ceniza.
Mientras la avalancha y el flujo piroclástico arrasaban la zona en su avance, una inmensa columna de humo y ceniza se elevaba hasta una altitud de 19 km sobre el cráter del volcán en menos de 10 minutos, inyectando tefra en laestratosfera durante 10 horas seguidas. Cerca del volcán, el remolino de partículas de ceniza que entraban en la atmósfera comenzó a generar electricidad estática que se manifestó en forma de rayos eléctricos. Esta fue la causa de muchos de los bosques incendiados ese día. A su vez, parte de la nube de ceniza con forma de hongo, comenzó a colapsar, enviando veloces flujos piroclásticos a lo largo de las laderas del monte Santa Helena. Más tarde, la cara norte comenzó a expulsar materiales de forma más lenta, como bombas de piedra pómez incandescente y ceniza muy caliente. Algunos de estos flujos calientes entraron en contacto con nieve o con agua que se transformaba violentamente en vapor de agua, creando cráteres de 20 m de diámetro y enviando ceniza hasta los 2 km de altura.

Mapa de la distribución zonal de ceniza.
Los fuertes vientos encontrados a gran altitud transportaron importantes cantidades de este material en dirección este-nordeste desde el volcán, a una velocidad media de 100 km/h. A las 9:45 a.m. parte de este material ya había alcanzado Yakima (Washington), a 145 km, y a las 11:45 a.m. ya se encontraba sobrevolando Spokane (Washington). Entre 10 y 13 cm de ceniza cayeron sobre Yakima, y ciertas áreas, como el este de Spokane, se vieron inmersas en la oscuridad al mediodía, reduciéndose la visibilidad hasta los 3 m. Continuando hacia el este, la ceniza también cayó en la zona oeste del Parque Nacional de Yellowstone, cuando ya eran las 10:15 p.m., y también fue encontrada en el suelo de Denver (Colorado) al día siguiente. Posteriormente, se registraron más restos de ceniza en Minnesota y en Oklahoma, y hubo parte de la ceniza que dio la vuelta al mundo a lo largo de las dos semanas siguientes.
Durante las nueve horas de intensa actividad volcánica que presentó el monte Santa Helena, unos 540 millones de toneladas de ceniza cayeron en un área de más de 60.000 km2. El volumen total de ceniza antes de su compactación por el agua de lluvia era de 1,3 km3. El volumen de la ceniza sin compactar era más o menos equivalente a 0,08 km3 de roca sólida, o al 7% del material depositado tras la avalancha. Sobre las 5:30 p.m. del 18 de mayo, la columna de humo y ceniza comenzó a disminuir en altura, pero continuaron las pequeñas explosiones a lo largo de la noche y de los días siguientes.

Deslizamiento del lodo corriente abajo


Depósitos acumulados en el Muddy River tras el paso de la riada.
El calor generado durante la erupción provocó el derretimiento de los glaciares y la nieve acumulada de todas las montañas cercanas. Al igual que en otras erupciones del monte Santa Helena, esto generó inmensos lahares (riadas volcánicas de barro y cenizas) e inundaciones de lodo, que afectaron a 3 de los 4 sistemas de drenaje localizados bajo la montaña y comenzaron a desplazarse a las 8:50 a.m. Los lahares alcanzaron velocidades de 145 km/h en la zona alta de la montaña debido a la pronunciada pendiente, pero a medida que descendían se fue reduciendo progresivamente su velocidad hasta 5 km/h en las zonas más anchas y de menor pendiente. El lodo y el barro de los flancos sur y este tenían una consistencia de cemento húmedo mientras descendían por Muddy River, Pine Creek y Smith Creek para confluir en el Lewis River. Los puentes situados en la boca de Pine Creek y en Swift Reservoir fueron destruidos tras el paso del lodo. La superficie del agua vio elevado su nivel unos 80 cm para poder alojar los 13 millones de m3 adicionales de agua, barro y escombros.

Lahar tras una erupción.
Los glaciares y la nieve derretidos se mezclaron con tefra en la ladera nordeste del volcán, lo que dio lugar a la creación de múltiples lahares. Estas riadas se desplazaron por las vertientes norte y sur del Toutle River y se reunieron en la confluencia de las vertientes del Toutle River y del Cowlitz River, cerca de Castle Rock (Washington), a la 1:00 p.m. Noventa minutos tras la erupción, el primer lahar se había desplazado unos 43 km corriente arriba. Personas que se encontraban en el camping de Weyerhaeuser pudieron ver pasar un muro de 3,7 m de alto compuesto por barro y escombros. Cerca de la confluencia entre las vertientes norte y sur del Toutle River, en el Silver Lake, se calculó un ascenso del nivel de la superficie de 7,16 m, el máximo registrado.
Otro gran lahar, más lento y con consistencia de mortero, se fue desplazando al principio de la tarde por la vertiente norte del Toutle River. A las 2:30 p.m., la masiva riada de lodo y escombros arrasaba el campamento Baker y en las horas siguientes, siete puentes fueron destruidos. Parte de la riada retrocedió unos 4 km al poco tiempo de entrar en el Cowlitz River pero la mayor parte continuó su camino corriente abajo. Tras recorrer 27 km más, se estima que 2,98 millones de m3 de material fueron añadidos alColumbia River, reduciendo la profundidad a 7,6 m a lo largo de 6 km. Los 4 metros de profundidad que quedaron durante ese tiempo impidieron el tráfico normal de cargueros en esa zona, lo que se tradujo en pérdidas por valor de unos 5 millones de dólares para la ciudad de Portland (Oregón). Por último, más de 50 millones de m3 de sedimentos fueron depositados a lo largo de la zona baja de los ríos Cowlitz y Columbia.

Secuelas

Efectos inmediatos


Mapa donde se pueden apreciar las zonas donde se encontraron depósitos tras la erupción.
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         

  La erupción  del 18 de mayo de 1980 figura en la historia como la más mortífera y destructiva ocurrida en losEstados Unidos. 57 personas perdieron la vida y 200 casas, 47 puentes, 24 km de vías de tren y 300 km de autopistas quedaron totalmente destruidos. El presidente de los Estados Unidos Jimmy Carter inspeccionó los daños y declaró que lo que vio era más desolador que un paisaje lunar. Un equipo de televisión fue enviado enhelicóptero al monte Santa Helena el 23 de mayo, para documentar la destrucción causada por el volcán. Sin embargo, al acercarse al volcán, las agujas de sus brújulas comenzaron a girar rápidamente en círculos y terminaron perdiéndose. Una segunda erupción tuvo lugar al día siguiente, pero la tripulación sobrevivió y fue rescatada dos días más tarde.
En total, la cantidad de energía liberada por el monte Santa Helena es equivalente a 27.000 bombas deHiroshima (unos 350 megatones) y expulsó más de 4 km3 de material. Una cuarta parte de ese volumen fue lava fresca en forma de ceniza, piedra pómez y bombas volcánicas, y el resto fueron fragmentos de roca antigua. La pérdida de la ladera norte del monte Santa Helena redujo su altura a 400 m, y formó un cráter de unos 2-3 km de ancho y 640 m de profundidad, en cuya zona norte se abre una inmensa brecha.

El monte Santa Helena en septiembre de1980.
Más de 14,6 km3 de madera fueron dañados o destruidos, principalmente por la explosión lateral. Al menos, el 25% de los árboles destruidos fueron recuperados pasadoseptiembre de 1980. Debido a la dirección del viento en el volcán, en las áreas de mayor acumulación de ceniza, muchos cultivos de trigomanzanaspatatas y alfalfa quedaron totalmente destruidos. Unos 1.500 alces y unos 5.000ciervos murieron y se estima en 12 millones el número de salmones muertos, al ser destruidos sus criaderos. Otros 40.000 salmones más jóvenes debieron perecer cuando se encontraban nadando a través de la turbina de los generadores hidroeléctricos, cuando el agua fue evacuada debido a la necesidad de reducir dichos niveles de agua, con el fin de poder alojar los depósitos de material (agua y barro principalmente) a lo largo del Lewis River.

Efectos a medio y largo plazo

La ceniza depositada tras la erupción dio lugar a diversos problemas relacionadas principalmente con el transporte y con el tratamiento de aguas residuales. La visibilidad se redujo en gran medida mientras la ceniza permaneció en el aire, lo que obligó a cerrar muchas autopistas y carreteras. La carretera interestatal 90 que une Seattle con Spokane fue cerrada durante una semana y media. El tráfico aéreo también se vio interrumpido unas dos semanas debido al cierre de variosaeropuertos al este de Washington por el cúmulo de ceniza y la escasa visibilidad. En consecuencia, miles de vuelos comerciales fueron cancelados. La ceniza y las partículas de grano más fino causaron graves problemas en motores de combustión y en otros equipos mecánicos y eléctricos. La ceniza contaminó los sistemas deaceite, colapsó filtros de aire, rayó superficies y provocó pequeños cortocircuitos en generadores eléctricos que causaron apagones de luz.
Eliminar la ceniza y deshacerse de ella fue una tarea colosal para algunas comunidades del este de Washington. Agencias estatales y federales estimaron que, aproximadamente, 1,8 millones de m3 de ceniza (equivalentes a 900.000 toneladas en peso) fueron retiradas de las autopistas y los aeropuertos de Washington. La retirada de ceniza costó 2,2 millones de dólares y se tardaron 10 semanas en Yakima. La necesidad de deshacerse rápidamente de la ceniza obligó a habilitar ciertos lugares para que funcionasen como depósitos. Algunas ciudades usaron para ello presas viejas o basureros comunitarios ya existentes, y otras crearon nuevos basureros. Para minimizar el levantamiento de la ceniza ya depositada por la acción del viento, los basureros y las demás superficies destinadas a albergar la ceniza fueron cubiertas con una capa de abono para sembrar hierba.

Costes[editar]


Una de las 200 casas destruidas por la erupción del monte Santa Helena.
Las primeras estimaciones de los costes producidos por la erupción rondaban entre los 2.000 y los 3.000 millones dedólares. Posteriormente, un estudio más refinado realizado por la International Trade Commision a petición delCongreso de los Estados Unidos arrojó la cifra de 1.100 millones de dólares. El Congreso votó y aprobó una concesión suplementaria de 951 millones de dólares con el fin de reparar los daños causados. De este dinero, la mayor parte fue destinada a la Small Business Administration, a la U.S. Army Corps of Engineers y a la Federal Emergency Management Agency.
Sin embargo, también hubo otros costes indirectos y menos tangibles causados por la erupción. El desempleo en toda la región alrededor del monte Santa Helena aumentó unas diez veces en las semanas posteriores a la erupción, y luego volvió a la normalidad una vez que las operaciones para recuperar la madera y para limpiar la ceniza se pusieron en marcha. Solo un pequeño porcentaje de los residentes abandonaron la región a causa de la pérdida de trabajo.

Imagen del monte Santa Helena tomada el 19 de mayo de 1982.
Varios meses después del 18 de mayo, unos pocos residentes mostraron problemas emocionales y de estrés, a pesar de haber hecho frente a la crisis sin problemas. Los condados de la región solicitaron financiación con el fin de promover programas sanitarios para ayudar a dichas personas.
La reacción pública inicial ante la erupción del volcán infligió un duro golpe al turismo, un sector importante de los ingresos del estado de Washington. Pero no fue el turismo el único afectado en los alrededores del monte Santa Helena. En la zona de Gifford Pinchot National Forest las convenciones y las reuniones sociales también fueron canceladas, pospuestas o trasladadas a otras ciudades de Washington o de Oregón, que no se vieron afectadas por la erupción. Sin embargo, a largo plazo todas estas consecuencias adversas se tornaron en lo contrario, ya que el monte Santa Helena adquirió fama mundial y se convirtió en un importante reclamo turístico. El National Forest Service y el estado de Washington abrieron centros para turistas y permitieron su acceso al volcán y a las zonas devastadas en la erupción.

NEVADO DEL RUIZ (1985)

OVERVIEW

Nevado del RuizThe Colombian volcano Nevado del Ruiz is an active stratovolcano with a history of generating deadly volcanic mudflows (lahars) from relatively small-volume eruptions. In 1595, a lahar swept down the valleys of the River Guali and the River Lagunillas, killing 636 people. In 1845, an immense lahar flooded the upper valley of the River Lagunillas, killing over 1000 people. It continued for 70 kilometers downstream before spreading across a plain in the lower valley floor. The young village ofArmero was built directly on top of the 1845 mudflow deposit. Over the ensuing years, Armero grew into a vibrant town with over 27,000 residents. On November 13, 1985, history repeated itself for the third time in 400 years, with another eruption and another deadly lahar racing down the River Lagunillas. This time, over 23,000 people were killed, including most of the residents of Armero. With proper planning, this tragedy could have been averted. Click volcanic hazards map for more information.



LOCATION



  Nevado del Ruiz Location
Nevado del Ruiz is the northernmost of several Colombian stratovolcanoes in theAndes Volcanic Chain of western South America. The Andean volcanic belt is generated by the eastward subduction of the Nazca oceanic plate beneath theSouth American continental plate. Typically, such stratovolcanoes generate explosive Plinian eruptions with associated pyroclastic flows that can melt snow and glaciers near the summit, thus producing devastating lahars.




THE NEVADO DEL RUIZ VOLCANO

Nevado del Ruiz is the highest of the Colombian volcanoesWith a summit elevation of 5,389 m (over 17,500 ft), Nevado del Ruiz is the highest of the Colombian volcanoes. Even though it is located only ~500 km from the Earth's equator, its high summit is covered with ~25 square kilometers of snow and ice. Its name, Nevado, means "snow-capped". During the volcanic outbursts of 1595, 1845, and 1985, large volumes of meltwater were derived from melting of the ice pack by hot pyroclastic flows erupting at the summit. Its main crater, Arenas, lies near the northeastern edge of the ice pack. Because all three of these recent eruptions were from the Arenas crater, it is not surprising that the resulting lahars invaded the valleys radiating northeastward from the summit (seevolcanic hazards map).



THE NOVEMBER 13, 1985 ERUPTION

After nearly a year of minor earthquakes and steam explosions from Nevado del Ruiz, the volcano exploded violently on November 13, 1985. The initial blast began at 3:06 p.m., and two hours later pumice fragments and ash were showering down on Armero. However, the citizens of Amero remained calm. They were placated by reassuring messages from the mayor over radio, and from a local priest over the church public address system. Nevertheless, the Red Cross ordered an evacuation of the town at 7:00 p.m. However, shortly after the evacuation order the ash stopped falling and the evacuation was called off.
At 9:08 p.m., just as calm was being restored, molten rock began to erupt from the summit crater for the first time (all previous eruptions were steam explosions). The violent ejection of this molten rock generated hotpyroclastic flows and airfall tephra that began to melt the summit ice cap. Unfortunately, a storm obscured the summit area so that most citizens were unaware of the pyroclastic eruption. Meltwater quickly mixed with the erupting pyroclastic fragments to generate a series of hot lahars. One lahar flowed down the River Cauca, submerging the village Chinchina and killing 1,927 people. Other lahars followed the paths of the 1595 and 1845 mudflows. Traveling at 50 kilometers per hour, the largest of these burst through an upstream damn on the River Lagunillas and reached Armero two hours after the eruption began. Most of the town was swept away or buried in only a few short minutes, killing three quarters of the townspeople.


 Lahar entering Armero

 Amero Distruction

 Lahar entering the
outskirts of Armero

 Amero was located in the
center of this photograph

A few days before the disaster, a Colombian geology student, José Luis Restrepo, had come to Armero on a field trip. After playing billiards, he was returning to his hotel at about 10:50 p.m., when the lahar arrived. His recollection of events were recorded by Dr. Barry Voight:

 "We didn't hear any kind of alarm, even when the ash was falling and we were in the hotel . . . we turned on the radio . . . The mayor was talking and he said not to worry, that it was a rain of ash, that they had not reported anything from the Nevado, and to stay calm in our houses. There was a local radio station and we were listening to it, when suddenly it went off the air . . . about fifteen seconds later, the electric power went out and that's when we started hearing the noise in the air, like something toppling, falling, and we didn't hear anything else, no alarm . . . The priest from Armero had supposedly spoken on a loudspeaker [around 6:00 p.m.] and had said the same thing: that there was no need to leave Armero . . . When we went out, the cars were swaying and running people down . . . there was total darkness, the only light was provided by cars . . . we were running and were about to reach the corner when a river of water came down the streets . . . we turned around screaming, towards the hotel, because the waters were already dragging beds along, overturning cars, sweeping people away . . . we went back to the hotel, a three-story building with a terrace, built of cement and very sturdy . . . Suddenly, I heard bangs, and looking towards the rear of the hotel I saw something like foam, coming down out of the darkness . . . It was a wall of mud approaching the hotel, and sure enough, it crashed against the rear of the hotel and started crushing walls . . . . And then the ceiling slab fractured and . . . the entire building was destroyed and broken into pieces. Since the building was made of cement, I thought that it would resist, but the boulder-filled mud was coming in such an overwhelming way, like a wall of tractors, razing the city, razing everything . . . . Then the university bus, that was in a parking lot next to the hotel, was higher than us on a wave of mud and on fire, and it exploded, so I covered my face, thinking this is where I die a horrible death . . . There was a little girl who I thought was decapitated, but . . . her head was buried in the mud . . . A lady told me, 'look, that girl moved a leg'. Then I moved toward her and my legs sank into the mud, which was hot but not burning, and I started to get the little girl out, but when I saw her hair was caught, that seemed to me the most unfair thing in the whole world." -- from A. Scarth (1999)




WHAT WENT WRONG?

When rescuers arrived at Armero on November 14, they were greeted by a horrible scene. They found tangled masses of trees, cars, and mutilated bodies scattered throughout an ocean of gray mud. Injured survivors lay moaning in agony while workers tried frantically to save them. Altogether, about 23,000 people and 15,000 animals were killed. Another 4500 people were injured and about 8000 people were made homeless. The estimated cost of the disaster is $1,000,000,000, or about one-fifth of the Colombia's Gross National Product.
This is a tragedy that could have been averted. Nevado del Ruiz had served up a steady menu of minor earthquakes and steam eruptions for 51 weeks prior to the November 13 eruption. The on-going activity was just enough to keep people nervous, but not enough to convince authorities that the volcano provided a real threat to the communities surrounding the volcano. Since Colombia had no equipment to monitor the volcano, or geologists skilled in using such equipment, expertise could only come from other countries. A scientific commission and some journalists visited the crater in late February and soon after a report of the volcanic activity first appeared in the newspaper La Patria in early March. By July, seismographs were obtained from several countries to monitor earthquakes which would help in plotting the movement of rising magma beneath the volcano. Money was obtained from the Unified Nations to help map the areas that were thought to be at the greatest risk. The resulting report and volcanic hazards map were finished on October 7, but only ten copies were distributed. Based on the report, the National Bureau of Geology and Mines (INGEOMINAS) declared that a moderate eruption would produce " . . . a 100 percent probability of mudflows . . . with great danger for Armero . . . Ambalema, and the lower part of the River Chinchina." However, some government officials dismissed the report as "too alarming" and authorities did not want to evacuate people until they were assured of the necessity. Continuous earth tremors began beneath the volcano on November 10. This prompted a group of scientists to visit the crater on November 12. However, they saw nothing to suggest eminent danger and they did not recommend an evacuation. The 23,000 people that would die the following day would underscore a tragic failure that led to the second most deadly eruption of the twentieth century.

El tsunami de Japón deja centenares de muertos, heridos y desaparecidos

Un seísmo de 8,9 grados ha provocado una ola gigante que ha arrasado la costa noreste del país | Se han confirmado centenares de muertos, numerosos incendios, uno de ellos en una central nuclear, y evacuaciones masivas


 El terremoto de 8,9 grados en la escala abierta de Richter y el tsunami posterior que han azotado el noreste de Japón ha alcanzado cifras de catástrofe: el Ministerio de Defensa asegura que los muertos pueden ser más de 1.000, pese a que el saldo provisional y oficial cifre las víctimas en 310 muertos y 350 desaparecidos. La razón para pensar en una tragedia que cuente los cadáveres en números de cuatro cifras es la certeza de que hay unas 1.800 viviendas destruidas en Minamisoma, en la prefectura de Fukushima.También hay que tener en cuenta que la pequeña localidad japonesa de Kesennuma, ubicada en la zona noreste del país y donde viven unas 74.000 personas, se encuentra sumergida en una tercera parte por el agua que ha entrado en tierra firme.
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Asimismo, la agencia  ha informado de que el número de personas ilocalizables se ha disparado por encima de los 88.000.
En torno a las 4:00 hora local (20:00 hora española), un segundo sismo de 6,6 grados sacudió las provincias de Nagano y Niigata. El terremoto se sintió en Tokio, donde los edificios volvieron a temblar, aunque la Agencia Meteorológica de Japón no ha emitido en esta ocasión alerta de tsunami.
Además 110 personas cuyas muertes han sido confirmados en las diferentes regiones del norte y el este, de 200 a 300 cuerpos fueron descubiertos en una playa en el noreste de Sendai, en la prefectura de Miyagi. La policía supone que son residentes que quedaron atrapados por la ola de 10 metros que azotó la zona.
El Gobierno de Japón ha advertido de que el terremoto ha causado un número "extremadamente alto" de víctimas y ha pedido a la población que esté preparada para nuevas réplicas de gran intensidad.
Esta es una situación temporal, los datos son difíciles de recabar dado el número de áreas afectadas, dijo la policía. "El daño es tan grande que necesitamos tiempo para reagrupar los elementos dispersos", dijo un funcionario.
Japón se encuentra sumido en el caos, particularmente la costa noreste del país. Los efectos de este violento seísmo, el más fuerte sufrido nunca en Japón, se extienden más allá de la isla nipona y se han declarado alertas por tsunami por todo lo largo y ancho del océano Pacífico, aunque las olas ya llegan debilitadas a su destino.
Un remolino de agua que ha engullido ante las cámaras de televisión a un barco en el que viajaban 100 personas, mientras que un tren de pasajeros con un número desconocido de personas a bordo ha desaparecido tras el paso de una ola de diez metros. El ferrocarril de la East Japan Railway viajaba  cerca de la estación de la línea Nobiru Senseki que une las ciudades de Sendai y Ishinomaki cuando llegó el tsunami, según infoma AFP.
Paralelamente las bolsas de Asia, que tuvieron fuertes pérdidas, hicieron temblar en los mercados europeos a las reaseguradoras, que deberán afrontar cuantiosas indemnizaciones por los daños causados.
También hay numerosos heridos, entre ellos cerca de 60 sólo en Tokio, donde el terremoto ha hecho temblar los edificios, ha paralizado el servicio de metro y ha bloqueado las líneas de teléfono móvil, según las autoridades locales. Esta ha sido una de las zonas más afectadas, ya que el epicentro del temblor se situó en el Océano Pacífico a 130 kilómetros de su costa, a una profundidad de 20 kilómetros.
El terremoto también provocó cerca de 80 incendios en el norte y el este del archipiélago que obligaron a numerosas plantas industriales a suspender la producción.
Otros grandes grupos nipones como Toyota, Sony o Nissan también cerraron las plantas de la zona y evacuaron a sus empleados.
Para ayudar a los damnificados el Gobierno de Japón ha desplazado a 8.000 militares a la zona más afectada y según declaró el ministro de Exteriores nipón, Takeaki Matsumoto, el Ejecutivo pidió a Estados Unidos la ayuda de las tropas estadounidenses desplegadas en distintas bases del país desde hace más de medio siglo.
Los barcos militares que EEUU tiene en territorio nipón no han sufrido daños, de acuerdo con la Armada estadounidense.
El gobierno metropolitano de Tokio ha informado de que ha establecido varios refugios en la ciudad para aquellos que no puedan llegar a sus viviendas, mientras una multitud acudía a las tiendas de alimentación para aprovisionarse ante la perspectiva de una larga noche.
El servicio del "Shinkansen" o tren bala japonés, después de suspenderse totalmente tras el seísmo, se ha restablecido entre las ciudades de Tokio y Osaka, pero sigue bloqueado en el resto de la zona noreste del archipiélago.
Las autoridades tratan de localizar el paradero de un tren que viajaba entre las ciudades de Sendai e Ishinomaki, con un número indeterminado de pasajeros y con el que no se ha logrado contactar tras el temblor.
Un portavoz del aeropuerto internacional de Narita, en Tokio, que suspendió su actividad tras el terremoto indicó a Efe que desde las 19.00 hora local (10.00 GMT) se está permitiendo la salida de vuelos, aunque las llegadas siguen paralizadas y los vuelos se han desviado a otros aeropuertos más alejados.
Japón ha declarado el estado de emergencia de energía atómica y once reactores nucleares se encuentran cerrados aunque no se han detectado fugas radiactivas. "Partes de las centrales nucleares se apagaron automáticamente tras el terremoto", relató en rueda de prensa el primer ministro nipón, Naoto Kan.
La empresa Google ha habilitado una herramienta "person finder" (buscador de personas) que permite compartir información sobre las personas que estaban en Japón en el momento del seísmo.
La herramienta permite dejar constancia de la búsqueda de una persona o aportar información sobre desaparecidos.
Mientras tanto las reacciones de condolencia y ayuda se suceden así, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, envió hoy un mensaje de solidaridad y aseguró que la institución "hará todo" por ayudar a ese país a superar el desastre. "Japón es uno de los países más generosos y uno de los grandes benefactores de ayuda en el mundo. Haremos todo lo que podamos para ayudarles en este momento", afirmó el responsable de la ONU.
Desde Bruselas la Unión Europea (UE) expresó "su solidaridad y condolencias al pueblo japonés en este difícil momento", y está preparada para ayudar a Japón "de cualquier forma posible, en caso de que sea necesario",
El presidente de EEUU, Barack Obama, mostró la plena disposición del país a "ayudar al pueblo de Japón" al mismo tiempo que reconoce los lazos "irrompibles" de amistad entre ambos países.
El epicentro del seísmo estuvo en el Océano Pacífico a 130 kilómetros de la península de Ojika, a una profundidad de diez kilómetros, en la misma zona donde hace dos días ocurrió otro terremoto de 7,3 grados en la escala abierta de Richter que no causó daños. Se trata del quinto terremoto más potente del mundo desde el año 1906 según el USGS y del más grave en el país en los últimos 20 años.

El terremoto de Haití y la geología del Caribe

No es casualidad que los seísmos con mayor número de víctimas ocurran precisamente en países pobres o en vías de desarrollo

 
La falla de Enriquillo-Plantain Garden y la falla Septentrional son dos estructuras de primer orden en la geología del Caribe  
La falla Septentrional y la falla de Enriquillo se han reconocido como focos de terremotos históricos
Sin duda, la baja calidad de la construcción, propia de un país extraordinariamente pobre y sin recursos, y la alta densidad de población en Puerto Príncipe, han contribuido a elevar notablemente el número de víctimas. No es casualidad que los terremotos con mayor número de víctimas ocurran precisamente en países pobres o en vías de desarrollo. Terremotos de intensidad similar o mayor ocurridos en países del primer mundo y altamente concienciados con el peligro sísmico, como es el caso del terremoto de Kobe en Japón, han producido un número elevado de víctimas mortales (5.000 muertos) pero lejos de las cifras apocalípticas registradas en Haití. Para aquellos países seriamente amenazados por la actividad sísmica, ésta es la única forma de prevención o mejor dicho, de mitigación, porque de hecho, una prevención absoluta o completamente efectiva, es difícil de poner en práctica, salvo que estemos dispuestos a mover de lugar a poblaciones y ciudades enteras. Desafortunadamente, a fecha de hoy la predicción resulta imposible, pese a los notables esfuerzos y avances realizados por la comunidad científica en esta disciplina.
El terremoto de Haití ha sido producido por la falla de Enriquillo-Plantain Garden. Esta falla y la falla Septentrional son dos estructuras de primer orden en la geología del Caribe. Conforman los límites meridional y septentrional, respectivamente, de la fosa del Caimán desde donde se prolongan hacia el este por más de mil kilómetros pasando al sur de Cuba, la primera, y a través de Jamaica, la segunda, antes de entrar en territorio de la isla de La Española por Haití. Las dos fallas articulan el desplazamiento diferencial hacia el este de la placa del Caribe respecto a la placa Norteamericana, el cual se viene produciendo desde la colisión de ambas en el Eoceno Medio y Superior, hace aproximadamente 40 millones de años. El desplazamiento entre estas dos placas se mantiene hoy en día y ha sido calculado por investigadores de universidades norteamericanas mediante técnicas de GPS en unos 20 milímetros al año. De ellos, se estima que la falla Septentrional absorbe unos 10 milímetros/año y la falla de Enriquillo, unos 7-8 milímetros/año.
Ambas fallas se han reconocido como focos de terremotos históricos, pero el hecho de que los relacionados con la falla Septentrional sean más recientes y que su recuerdo todavía se mantenga en la memoria de muchos dominicanos, quizá justifique que esta última falla se haya considerado con mayor potencial destructor. Sin embargo, en el último Congreso de Geología del Caribe celebrado en la primavera de 2008 en Santo Domingo, los citados investigadores norteamericanos mostraron evidencias de la actividad reciente de la falla de Enriquillo y alertaron sobre su peligrosidad sísmica en territorio haitiano que es donde su traza está perfectamente definida y es bien conocida. La continuidad de esta falla hacia el interior de la República Dominicana y su supuesta prolongación más hacia el este por la fosa de los Muertos u otra estructura, es unos de los enigmas geológicos todavía por resolver en esta región, con no pocas implicaciones en la prevención de desastres naturales de este país.
Un ambicioso programa financiado por la Unión Europea desde 1997, destinado a fomentar el sector minero y el desarrollo en general de la República Dominicana, está a punto de finalizar la cartografía geológica y geotemática de este país. El proyecto se realiza de manera coordinada con las instituciones dominicanas correspondientes y consiste en la elaboración de la cartografía geológica, geomorfológica y de procesos activos de todo el territorio dominicano bajo la normativa y el liderazgo del Instituto Geológico y Minero de España. Los mapas elaborados representan con gran detalle los tipos de rocas, las estructuras geológicas, las formas del terreno y los procesos geológicos activos (endógenos y exógenos), de tal manera que son una herramienta indispensable para la investigación geológica y la ordenación del territorio. Utilizados como base fundamental de trabajo y combinados con otros métodos y herramientas geológicas y geofísicas más sofisticadas, constituyen una de las vías habituales para el avance en el conocimiento de la dinámica terrestre.
Los estados y los organismos nacionales e internacionales tienen la obligación de velar por la seguridad y el bienestar de los ciudadanos de este planeta. Investigaciones geológicas o geofísicas como las que se acaban de describir en este artículo, u otras aún más sofisticadas, tienen costes que son insignificantes si se comparan con las consecuencias sociales que conlleva la alta mortalidad y número de heridos causados por los desastres naturales (no sólo los terremotos) y con las enormes pérdidas económicas asociadas. Cabe preguntarse entonces: ¿Merece la pena que se siga invirtiendo en investigación para acortar la carencia de conocimientos que todavía existe respecto al funcionamiento de determinados procesos geológicos y en consecuencia, como ha ocurrido en otras ciencias, contribuir a salvar o reducir un buen número de posibles víctimas que sin duda seguirán sucediendo en el futuro por estas causas?
Pedro Pablo Hernaiz Huerta es Doctor en Geología y miembro del Proyecto de Cartografía Geotemática de la República Dominicana, Consorcio IGME-BRGM-INYPS

VIDEOS SOBRE GEOSFERA


lunes, 6 de enero de 2014

IMPORTANCIA DE LA GEOLOGÍA EN LAS OBRAS PÚBLICAS

Las empresas culpan del sobrecoste de las obras del Canal de Panamá a problemas geológicos no detectados

Obras de ampliación del Canal de Panamá.
Obras de ampliación del Canal de Panamá. REUTERS

El consorcio Grupos Unidos por el Canal (Gupc), encargado de las obras de ampliación del Canal de Panamá, ha culpado de los sobrecostos de 1.600 millones de dolares en las obras a problemas geológicos que no se detectaron durante el reconocimiento del terreno previo a la licitación del proyecto.
El Gupc, liderado por la constructora española Sacyr, reiteró el sábado que no tenía intención de abandonar el proyecto , pero quesuspendería las obras el 20 de enero si no se alcanza un acuerdo .
Paolo Moder , miembro de la junta directiva de Gupc dijo que cuando comenzaron las excavaciones para construir las esclusas , se encontraron con que la geología de la zona era más compleja de lo que se hizo evidente cuando se licitó el proyecto. "La parte principal del sobrecoste se debe a problemas geológicos no detectados, relacionados con el hormigón", dijo Moder.

El problema del basalto

"Cuando el grupo comenzó a excavar en la zona del Pacífico del Canal, el basalto que se encontraron no era el adecuado para la mezcla de hormigón que planeaban para las cerraduras, así que tuvieron que llevar el basalto de otros lugares, lo que derivó en mayores costes", dijo José Peláez , jefe de la sección de Gupc encargada de la construcción de las esclusas del Atlántico. "Pero la autoridad del canal rechazado esa mezcla, y durante siete meses, el tuvieron que desarrollar otras mezclas hasta que al final la autoridad aprobó la original", agregó.
Peláez también dijo que los estudios geológicos previos fueron llevados a cabo por las autoridades del canal en conjunto con asesores internacionales, y que sirvieron de base para la posterior licitación, que el consorcio se adjudicó .
"La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) estudió estas condiciones técnicas durante más de siete años y no detectó el problem , y no es justo asignar a Gupc o cualquier contratista la culpa cuando sólo tuvimos unos meses para estudiar el terreno", añadió Peláez.
Un equipo de funcionarios del Gobierno español viajará a Panamápara tratar de ayudar a resolver la disputa sobre el proyecto de infraestructura masiva, cuyo objetivo es ampliar y profundizar los canales existentes para que los barcos más grandes pueden navegar a través .
La Autoridad del Canal respondió a los comentarios diciendo que el Gupc podría presentar sus argumentos ante las autoridades de arbitraje establecidas para resolver las controversias derivadas del contrato. Consultado sobre si las empresas podrían buscar la ayuda del gobierno , Peláez dijo que el consorcio era " un grupo privado y que las acciones emprendidas por el Gobierno son estrictamente diplomáticas".